Presentación óptima de los productos en un espacio reducido
Con un volumen de 235 litros y cuatro rejillas recubiertas de plástico, la vitrina refrigerada ofrece mucho espacio para productos frescos, con un tamaño mínimo.
Fácil de mover, fácil de colocar
Gracias a sus cuatro ruedas, dos de ellas con freno, la vitrina refrigerada se puede utilizar de forma flexible y, sin embargo, se mantiene estable donde se necesita.
Presentación fresca y fiable
La refrigeración por aire circulante garantiza temperaturas uniformes de entre 2 y 12 °C, ideales para alimentos delicados en todo el interior.
Comodidad en el uso diario
La función de descongelación automática reduce el mantenimiento, mientras que el Indicador de temperatura digital permite un control preciso.
Mayor impacto visual en las ventas
La puerta de cristal con doble acristalamiento y marco presenta los productos refrigerados de forma atractiva y eficiente desde el punto de vista energético, lo que resulta perfecto para el punto de venta.
Robusta y apta para la restauración
Fabricada en plástico resistente y vidrio, la vitrina refrigerada cumple con los requisitos del uso diario en cocinas industriales, catering y gastronomía.